Fenómeno "Therian"

 


El término therian se utiliza para describir a personas que se autoidentifican —en un plano psicológico, espiritual o simbólico— como animales no humanos. La palabra proviene del griego thērion (“bestia”) y está relacionada con el concepto de therianthropy (en español, teriantropía).

En este contexto contemporáneo, la teriantropía no se refiere a una transformación física literal (como ocurre en mitos de hombres lobo), sino a una vivencia interna de identidad. Es decir, la persona puede sentir que su identidad profunda, su manera de percibirse o su experiencia del mundo está vinculada con un animal específico.

Desde la psicología social, tu planteamiento encaja con varios procesos bien documentados sobre formación y consolidación de identidades en entornos digitales.

Las plataformas como TikTok, Instagram y YouTube funcionan mediante algoritmos de recomendación que priorizan el contenido con alta interacción (comentarios, “me gusta”, tiempo de visualización). Esto produce varios efectos relevantes:

1. Amplificación algorítmica de nichos

Los algoritmos tienden a agrupar usuarios con intereses similares y a mostrarles contenido afín. Cuando una identidad minoritaria genera interacción —aunque sea dentro de un grupo pequeño— puede recibir una exposición desproporcionada en comparación con contextos offline. Esto facilita que personas que ya tenían inquietudes similares encuentren rápidamente narrativas que les den marco y lenguaje para interpretarlas.

2. Validación social inmediata

La retroalimentación instantánea (likes, comentarios, seguidores) actúa como refuerzo social. Desde la teoría del refuerzo y la influencia normativa, la validación pública:

  • Reduce la incertidumbre sobre la propia experiencia.
  • Normaliza la identidad dentro del grupo.
  • Incrementa la probabilidad de mantener y expresar dicha identidad.

3. Formación de comunidades transnacionales

Las redes permiten la creación de comunidades que trascienden fronteras geográficas. Esto fortalece:

  • El sentido de pertenencia (identidad social compartida).
  • La cohesión grupal.
  • La elaboración colectiva de símbolos, narrativas y normas internas.

Aquí puede aplicarse la Teoría de la identidad social, de Tajfel y Turner (1979): al identificarse con un grupo definido, la persona incorpora esa pertenencia a su autoconcepto. La interacción frecuente y la producción compartida de contenido consolidan esa identidad.

4. Estructuración simbólica

En línea, las identidades tienden a volverse más explícitas y codificadas: etiquetas, estética visual, relatos personales estandarizados. Esto no necesariamente “crea” la experiencia subjetiva, pero sí le da forma cultural reconocible y replicable.

En conjunto, las redes sociales no originan necesariamente el fenómeno, pero sí:

  • Lo hacen más visible.
  • Proveen marcos interpretativos compartidos.
  • Facilitan su normalización dentro de comunidades específicas.
  • Aceleran su consolidación como identidad social estructurada.

¿El fenómeno "Therian" prodría catalogarse de Trastorno Disociativo de la Identidad?

Desde la psicología clínica y la psiquiatría contemporánea, la teriantropía (therianthropy) —cuando una persona se identifica internamente como un animal no humano a nivel espiritual, psicológico o simbólico— no está clasificada como un trastorno mental en manuales diagnósticos como el DSM-5-TR (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) ni en la Organización Mundial de la Salud mediante la CIE-11.

La teriantropía se describe como una experiencia identitaria en la que el individuo se percibe internamente —en un sentido psicológico, simbólico o espiritual— como no enteramente humano, sino vinculado a una identidad animal. Esta vivencia, en términos clínicos, no implica necesariamente una alteración del juicio de realidad ni una ruptura en la continuidad del yo.

En contraste, el Trastorno Disociativo de Identidad (TDI), según los criterios establecidos en el DSM-5-TR, se caracteriza por la presencia de dos o más estados de personalidad diferenciados, acompañados de discontinuidad marcada en el sentido de identidad y agencia, así como por lagunas recurrentes de memoria que no pueden explicarse por el olvido ordinario. Además, el TDI suele estar etiológicamente asociado a experiencias tempranas de trauma severo y crónico.

Desde una perspectiva psicopatológica comparativa, las diferencias fundamentales pueden sintetizarse en los siguientes ejes:

  1. Estructura del yo:

En la teriantropía no se observa fragmentación estructural de la personalidad, mientras que el TDI implica una división disociativa del sistema de identidad.

  1. Disociación y amnesia:

La teriantropía no conlleva, en términos generales, episodios de amnesia disociativa ni alternancia involuntaria de estados identitarios; tales fenómenos son nucleares en el TDI.

  1. Relación con la realidad:

Las personas que se identifican como therian conservan habitualmente el reconocimiento de su condición biológica humana, lo que indica preservación del insight y ausencia de psicosis.

  1. Criterio de malestar o deterioro funcional:

Conforme a los criterios diagnósticos contemporáneos, una experiencia subjetiva solo adquiere carácter clínico cuando genera malestar significativo o deterioro funcional. La teriantropía, en sí misma, no cumple necesariamente tales condiciones.

En síntesis, desde el marco conceptual actual de la psicología clínica, la teriantropía constituye una forma de autoidentificación o construcción identitaria no normativa, pero no se equipara estructural ni funcionalmente al Trastorno Disociativo de Identidad, ni es considerada una patología mental en ausencia de comorbilidad o disfunción clínica significativa.

Referencias:

  • Tajfel, H., & Turner, J. C. (1979). An integrative theory of intergroup conflict. En W. G. Austin & S. Worchel (Eds.), The Social Psychology of Intergroup Relations (pp. 33–47). Brooks/Cole.
  • American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed., text rev.; DSM-5-TR).
  • Organización Mundial de la Salud. (2019). International classification of diseases for mortality and morbidity statistics (11th rev.). https://icd.who.int